Los centros de datos consumen cada vez más electricidad. En Estados Unidos, su participación en el consumo eléctrico anual pasó del 1,9% en 2018 al 4,4% en 2023, y se estima que alcance entre el 6,7% y el 12% en 2028, según el 2024 United States Data Center Energy Usage Report. Además de un suministro eléctrico continuo, estas instalaciones necesitan sistemas de refrigeración fiables para garantizar el funcionamiento de los servidores.
Energía constante para una demanda creciente
La energía geotérmica ofrece una fuente de electricidad estable gracias a su alto factor de capacidad, cercano al 90%, lo que permite que las plantas operen las 24 horas del día. Esta característica la convierte en una solución adecuada para cubrir la demanda energética constante de los centros de datos, incluidos los dedicados a la inteligencia artificial.
Además, tecnologías como los Sistemas Geotérmicos Mejorados (EGS) están ampliando las posibilidades de desarrollo de nuevos proyectos al reducir las limitaciones geográficas tradicionales. En este ámbito, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) investiga nuevas técnicas para mejorar la exploración geotérmica, reducir los costes de perforación e impulsar estas tecnologías.
Refrigeración más eficiente
La geotermia también puede contribuir a reducir la demanda de refrigeración mediante sistemas de almacenamiento térmico subterráneo, como el Cold Underground Thermal Energy Storage (Cold UTES). Esta tecnología almacena agua fría bajo tierra para utilizarla posteriormente durante los momentos de mayor necesidad de refrigeración.
Al disminuir los picos de consumo destinados a la climatización, Cold UTES ayuda a reducir la presión sobre la red eléctrica, mejora la eficiencia del sistema de refrigeración y puede evitar la necesidad de construir nueva capacidad de generación eléctrica.
Actualmente, la Oficina de Energía Geotérmica financia un proyecto liderado por el National Laboratory of the Rockies (NLR) para analizar la aplicación de esta tecnología en centros de datos, con el objetivo de optimizar el consumo energético mediante almacenamiento térmico de larga duración.

