Mientras la conversación energética alemana suele girar en torno a la solar y la eólica, un nuevo estudio de la Energy Watch Group rescata el potencial de una tecnología estable y gestionable: la hidroelectricidad fluvial. El informe calcula que, modernizando infraestructuras existentes, podrían añadirse 7,1 GW de potencia y generar 28 TWh anuales, una producción comparable a cinco reactores nucleares de tamaño medio.
Más allá de las cifras, el estudio pone el foco en un aspecto especialmente relevante para la geotermia profunda: la importancia de las fuentes renovables no intermitentes. Las centrales hidroeléctricas pueden operar más de 5.000 horas al año a plena carga, muy por encima de la solar y la eólica en el clima alemán. Esa capacidad de generación constante, especialmente en invierno, es precisamente el valor diferencial que también caracteriza a la energía geotérmica. ❄️🔥
El informe destaca además el papel de estas tecnologías en la estabilidad del sistema eléctrico, recordando cómo en enero de 2021 la inercia mecánica de las turbinas hidráulicas contribuyó a estabilizar la red europea en un momento crítico. Este tipo de respaldo estructural es clave en sistemas con alta penetración de renovables variables, un escenario donde la geotermia puede desempeñar una función estratégica similar.
En términos de inversión, el potencial hidroeléctrico identificado requeriría cerca de 40.000 millones de euros a lo largo de décadas, con instalaciones capaces de operar unos 60 años. Una lógica de infraestructuras duraderas y generación continua que conecta directamente con el modelo de desarrollo geotérmico: alta inversión inicial, larga vida útil y producción estable.

