Geotermia de nueva generación: la apuesta del MIT

La geotermia de nueva generación está transformando la forma en que imaginamos la energía limpia. Según el MIT, estas tecnologías buscan aprovechar el calor de rocas mucho más profundas y calientes que las utilizadas en la geotermia tradicional, con el objetivo de convertirla en una fuente estable, descarbonizada y disponible en casi cualquier región del mundo.

A diferencia de los sistemas convencionales, que dependen de zonas con condiciones geológicas muy específicas, esta nueva geotermia se basa en tres enfoques principales:

  • EGS (Enhanced Geothermal Systems): crean fracturas artificiales en roca caliente y seca para permitir la circulación del agua.
  • AGS (Advanced Geothermal Systems): emplean circuitos cerrados bajo tierra, donde el fluido no interactúa con el entorno.
  • Geotermia de roca supercaliente: apunta a profundidades donde las temperaturas son tan extremas que el agua puede volverse supercrítica, multiplicando la eficiencia energética.

Uno de los avances más llamativos del MIT es la perforación por ondas milimétricas, una técnica capaz de vaporizar la roca y llegar a zonas donde la perforación mecánica tradicional no puede operar. Esta innovación, desarrollada en el Plasma Science and Fusion Center, es clave para acceder a la roca supercaliente y ampliar el potencial de la geotermia.

Además, el MIT trabaja en nuevos materiales resistentes al calor, sensores capaces de funcionar en condiciones extremas y modelos que analizan cómo integrar esta energía con industrias que requieren suministro continuo, como los centros de datos.

En conjunto, estas iniciativas buscan que la geotermia deje de ser una tecnología limitada a regiones volcánicas y se convierta en una solución global para producir energía firme y limpia.

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