La energía geotérmica está llamada a jugar un papel clave en la transición energética europea. Según un análisis de Ember, los avances en perforación profunda y los Sistemas Geotérmicos Mejorados (SGE) permitirían que esta fuente renovable cubra hasta el 42% de la electricidad actualmente generada con carbón y gas en la Unión Europea, ofreciendo una alternativa limpia, estable y competitiva en costes.
El informe estima que podrían desarrollarse 43 GW de capacidad geotérmica a costes inferiores a 100 €/MWh, generando hasta 301 TWh anuales. Los países con mayor potencial son Hungría, seguida de Polonia, Alemania y Francia, donde la geotermia podría reducir significativamente la dependencia de combustibles fósiles importados.
Además de su papel en la generación eléctrica, esta tecnología puede abastecer la creciente demanda de industria pesada y centros de datos, impulsada por la digitalización y la inteligencia artificial. Ember advierte que Europa debe acelerar inversión, permisos y políticas de apoyo si no quiere perder liderazgo frente a Estados Unidos y Canadá.
La geotermia se perfila así como una solución firme, predecible y estratégica, capaz de complementar a las renovables intermitentes y reforzar la seguridad energética del continente.

